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Hacia rutas salvajes

El primer bocado a uno de los orejones que compré en Market Basket fue como tele transportarme a los viajes en bici que hacíamos mis primos y yo con mi padre los domingos por la mañana.

Ito, Nacho y yo –liderados por mi padre– recorríamos diferentes rutas en Torre de Benagalbón, normalmente utilizando como punto de partida el Arroyo Santillán. El inicio siempre era igual: salíamos de casa y en pocos minutos estábamos a la entrada del arroyo para luego atravesar "El Chalet" (la antigua casa de veraneo de la familia de mi tío) para pasar por debajo de un pequeño puente de la N-340 dejando atrás el colegio "de las monjas".

En nuestra infancia, el paisaje no tardaba en convertirse en una ruta salvaje, dejando atrás la civilización nada más pasar el colegio encontrando únicamente pequeños asentamientos de granjeros y construcciones informales a lo largo del camino.

Hoy en día gran parte de la zona ha sido urbanizada. La ruta se ha convertido en un pequeño arroyo cercano a urbanizaciones construidas en los últimos veinte años.

Continuando nuestra ruta pasábamos cerca del campo de golf Añoreta (donde mi padre aun sigue jugando religiosamente cada semana1). Al adentrarnos en esta zona íbamos pendientes de encontrar pelotas de golf pero sabíamos que los que frecuentan la zona ya habrían hecho su ronda en búsqueda de pelotas más temprano. Aun así, la afluencia de bolas que salían despedidas del campo era constante y siempre conseguíamos recuperar alguna.


Hacia rutas salvajes en bicicleta de montaña.


Nuestro destino cambiaba cada fin de semana y parábamos en un sitio diferente a comernos un bocadillo sentados en la hierba.2 Era mi padre el que llevaba las riendas y decidía qué camino seguir. Nunca he sabido realmente cómo conseguía orientarse. Supongo que no lo piensas mucho cuando es otro el que decide.

Allá donde íbamos, los orejones de albaricoque seco eran una constante. Tanto su olor como sabor activan mis recuerdos de estos viajes en bicicleta por los arroyos de Torre de Benagalbón.

A mi padre le encantan.

Albaricoques deshidratados. Orejones.

  1. Excepto ahora que el golf también se ha detenido debido al COVID-19. 

  2. Todavía tengo carpetas de fotos digitales de aquellos días. Probablemente por eso recuerdo estos momentos. 


Hola. Soy Nono. Dibujo cosas que me llaman la atención, presento Getting Simple, un podcast acerca de cómo podemos vivir una vida más sencilla y creativa, y escribo sobre cómo disfrutar de una vida más lenta y tranquila.
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